Material de lectura "La escucha activa durante el proceso de coaching"
2.1 La importancia de la escucha activa para un coaching eficaz
Una técnica valiosa en el proceso de coaching es la escucha activa. No es fácil porque requiere que el/la coach se concentre al 100% en lo que dice la estudiante, para asimilar y comprender el contenido, y como resultado, es la base para conducir hábilmente el proceso de coaching, formulando preguntas y respuestas adicionales si es necesario. Esta habilidad permitirá al coach comprender y discutir las ideas y sugerencias de la estudiante que surjan durante la conversación.
Hay seis habilidades clave de escucha activa que son igualmente importantes para la comunicación eficaz entre la estudiante y el coach (véase el gráfico siguiente):
6 habilidades clave de escucha activa.
2.2 Obstáculos para aplicar la escucha activa en la formación con mujeres estudiantes
Puede haber obstáculos externos e internos en la escucha activa. A veces es muy difícil concentrarse en lo que dice la otra persona debido a diversas distracciones, al cansancio o a otras perturbaciones procedentes del entorno (por ejemplo, ruido, mal lugar, etc.). Un oyente eficaz tampoco debe centrarse en lo que quiere decir, porque es entonces cuando se le escapa el contenido del mensaje de la estudiante. El oyente tampoco debe interrumpir mientras la otra persona está hablando y llegar a conclusiones demasiado rápido. Un coach eficaz con esta habilidad debe apartar sus pensamientos de todas las distracciones y centrarse aquí y ahora completamente en el interlocutor/a para no perder ninguna información importante para el proceso de coaching. Una señal para la interlocutora de que el coach la escucha puede ser, por ejemplo, el contacto visual, las reacciones emocionales, los asentimientos a sus palabras, entre otros.
La escucha activa requiere una mente abierta y evitar hacer juicios e imponer su opinión. El coach debe estar abierto/a a nuevas ideas y oportunidades. A veces, un gran obstáculo en el proceso de coaching son los puntos de vista fuertes del coach, que imponen soluciones muy esquemáticas, no necesariamente acertadas, que de alguna manera limitan a la estudiante. Merece la pena suspender los juicios/evaluaciones, no criticar y evitar los desencuentros provocados por las diferencias de opinión.
2.3 Técnicas de escucha activa
La primera habilidad de la escucha activa consiste en centrar la atención en lo que dice la estudiante. Hay que hacer un gran esfuerzo para centrarse al 100% en las palabras, la actitud y las emociones, en todos los aspectos del discurso.
Otro punto importante de la escucha activa es reflejar la información y las emociones de la estudiante, para que ésta sienta que la escuchan y la entienden. La reflexión es una técnica de escucha activa que demuestra que tanto el oyente como el orador están en el mismo punto. Durante la conversación, conviene parafrasear el contenido para confirmar la escucha y la comprensión de la información. A veces puede producirse un error en la transmisión, por ejemplo cuando una estudiante pronuncia mal las palabras para transmitir lo que quería. Por tanto, además de confirmar la escucha de la persona, la reflexión también ayuda a eliminar los errores de comunicación.
Si algo no está claro, vale la pena hacer una pregunta al respecto para asegurarse de que se entiende bien la información o para aclarar la duda. Las herramientas importantes de la escucha activa para un coach son las preguntas abiertas como "¿Qué opinas de...?", ¿Cuál es tu opinión sobre...?" ,”Describe...". Son preguntas explicativas y de comprobación que ayudan al coach a resolver un problema determinado. Una buena reacción del educador/a debe ser mantenerse la atención en la pregunta de la estudiante. Esto ayuda a mantener el espíritu de cooperación.
La quinta habilidad relacionada con la escucha activa es la recapitulación, es decir, la reelaboración de los temas clave durante la conversación. Esto ayuda a confirmar y estructurar la comprensión del punto de vista del interlocutor, así como a definir las responsabilidades y acciones mutuas de ambas partes. Esta habilidad consiste en resumir brevemente cómo se ha entendido la información y pedir al interlocutor que haga lo mismo. Puede sonar, por ejemplo, como: "Déjeme resumir lo que ha dicho para ver si lo he entendido bien. (...) ¿Lo he entendido bien?".
El último elemento de la escucha activa es exponer tus ideas, sugerencias, sentimientos sobre el contenido de la conversación. Sin embargo, esto debe basarse en la comprensión de la otra persona. Si el educador/a ve el problema desde la perspectiva de la estudiante, sólo entonces podrá hablar de una experiencia o solución similar. Sin embargo, es necesario recordar que no se debe imponer nada. La estudiante debe sentir que hay ciertas opciones, pero que la elección es suya. También conviene animar a la estudiante a que ofrezca su idea.
2.4 Consejos - ¿Cómo mejoras las habilidades relacionadas con la escucha active?
Muchas personas dan por sentado que saben escuchar, pero la realidad demuestra que no siempre es así. Hay muchas dificultades, dispersiones del entorno, así como las derivadas de los errores de comunicación. Para ser un buen oyente, hay que eliminar todas las distracciones, prestar atención al tono de voz y al lenguaje corporal. Merece la pena esforzarse por escuchar un 80% y hablar un 20%. Hay que tener en cuenta que no siempre hay que responder o comentar. A veces es necesario y bueno hacer una pausa en el diálogo. Puede ayudar a recoger y organizar los pensamientos. Ser un oyente atento también significa ser un líder fuerte.
Enlaces para el auto-aprendizaje
- http://listening-skills.eu/
- https://www.thebalancecareers.com/active-listening-skills-with-examples-2059684
- https://www.targettraining.eu/active-listening-develop-making-little-noises/
