Material de lectura "Analizar las necesidades y deseos de las alumnas"

Muchos elementos influyen en la eficacia del proceso de coaching. Los educadores/as suelen tener métodos e ideas desarrolladas para la formación. Sin embargo, deben recordar que cada alumna tiene necesidades diferentes. Por lo tanto, todo educador/a debe comenzar el proceso averiguando quién es su alumna y cuáles son sus necesidades. En este sentido, la habilidad desempeña un papel muy importante: Analizar las necesidades y los deseos de las alumnas.
Es muy importante conocer la motivación de una mujer que quiere volver a educarse y entrar en el mercado digital. La motivación es un factor clave de éxito y nos da mucha información sobre la persona, su situación, sus deseos, sus necesidades, sus problemas y orienta al educador/a para llevar a cabo la formación. Hay dos tipos de motivación: la interna, que resulta del deseo/necesidad de desarrollarse para sentirse satisfecho/a, y la externa, causada por algún factor externo (por ejemplo, el deseo de obtener mejores ingresos, a veces las personas se ven obligadas a realizar acciones concretas). La motivación influye en el curso, ya sea por obligación o por placer. También existe una cierta correlación: cuanto mayor es la motivación, mayor es la implicación de la alumna.
Enlaces para el auto-aprendizaje
- https://www.efrontlearning.com/blog/2016/10/guide-learners-needs-analysis.html
- https://wgcoaching.com/motivation-coaching/
- https://www.lifecoach-directory.org.uk/articles/motivation.html#whywelosemotivation
Hay varias formas de conocer las necesidades de la alumna. Una solución habitual es realizar una prueba de aptitud antes de empezar el curso. Sin embargo, a pesar de que es bastante cómodo, estas pruebas no suelen dar una imagen completa de las necesidades. No muestran lo que realmente quiere una alumna. Y si se tienen en cuenta las necesidades individuales de la alumna, incluidas sus expectativas y deseos, además de las carencias que puedan tener respecto a diferentes habilidades, el curso estará más orientado a la alumna y será más eficaz. Por lo tanto, merece la pena ampliar la prueba de conocimientos y habilidades para incluir un cuestionario de análisis de necesidades. Entender lo que impulsa a la alumna, lo que la influye, es esencial para crear el contenido adecuado y elegir la técnica correcta para el curso. Aunque el análisis de las necesidades de formación puede llevar algún tiempo, merece la pena.
1.3 Paso a paso – ¿cómo hacer un análisis de necesidades y a qué prestar atención?
Es fundamental prestar atención a la persona que aprende, a sus necesidades y deseos. Conocer mejor sus aspiraciones no tiene por qué ser difícil: el punto de partida es un análisis debidamente preparado de las necesidades de la alumna. Esta herramienta ayuda a conocerla mejor, por lo que alcanzar los objetivos que son importantes para ella debería ser más fácil.
El análisis de las necesidades educativas de la alumna debe realizarse de la siguiente manera: primero debe determinar qué información necesita como educador/a. ¿Qué quieres saber sobre las estudiantes? Para facilitar la consulta, haga una lista de todas las áreas que necesita comprender. A continuación, debe proceder a la recopilación de datos clave sobre la persona. Esta información puede incluir el tiempo que pueden dedicar al estudio después del trabajo, la forma en que les gusta y no les gusta estudiar, cuáles son sus expectativas del curso, pero también establecer los objetivos que son importantes para ellas. Merece la pena que este cuestionario sea lo más variado posible. Es decir, que contenga tanto preguntas cerradas como abiertas. Así se obtendrá una imagen más completa de los conocimientos de la estudiante. Otra solución interesante son las preguntas del tipo "¿en qué medida está de acuerdo con las respuestas dadas en una escala del tipo 1-5?". Esto sirve para la evaluación de las actitudes.
El análisis de las necesidades de la estudiante y el proceso de comprensión y conocimiento por parte del tutor hace que la estudiante sienta, desde el principio, que tiene influencia en su educación. Esto hace que esté adicionalmente motivada para actuar y que empiece a creer en el éxito. También hay una importante cuestión de confianza basada en el conocimiento y la comprensión.
1.4. Hacer las preguntas adecuadas
Para que el educador/a se comunique eficazmente con la estudiante y llegue a conocerla y conocer sus necesidades, es importante hacer preguntas; los educadores/as deben saber cómo hacerlas, ya que sólo la pregunta correcta les ayudará a entender los objetivos y las expectativas de la estudiante.
El primer paso es hacer preguntas abiertas. Estas preguntas ayudan a la estudiante a abrirse, ya que provocan una respuesta más elaborada. Estas preguntas animarán a la estudiante a reflexionar y a contar más cosas al educador/a. Por ejemplo, en lugar de hacer preguntas como "¿Te gusta esta situación y la etapa actual de tu vida?", el coach debería tener la libertad de preguntar: "¿Qué te gusta de tu vida?" y "¿Qué es lo que no te gusta de tu vida?". Para dar una respuesta, la estudiante tendrá que pensar en un enunciado corto en lugar de responder solo con una palabra, como "Sí" y "No". Esto sería útil para el educador/a, ya que hay más posibilidades de conocer a la estudiante.
Además, las preguntas del tutor deben ser efectivas, lo que significa que la estudiante es el centro de la sesión de coaching; el tutor debe hacer preguntas que animen a la estudiante a hablar. Conviene recordar que la sesión pertenece en cierto modo a la estudiante. El coach debe hacer preguntas que provoquen un pensamiento alternativo, que exploren opciones, que impliquen diferentes puntos de vista y que exploren pensamientos y sentimientos. Lo importante es que estas preguntas ayuden al tutor a conocer mejor a la estudiante. Un ejemplo de estas preguntas podría ser: ¿Qué le gustaría conseguir durante la sesión? ¿Puede contarme algo sobre su experiencia? ¿Qué prefieres? ¿Puede hablarme de su problema? ¿Puede explicarme...?
Otra técnica útil es hacer preguntas de reflexión. Esto significa que el tutor intenta reflejar las palabras y la opinión de la estudiante. Un ejemplo sería: "Dices que te preocupa el cambio, cuéntame más...". Una pregunta de este tipo no sólo anima la estudiante a hablar, sino que muestra que el educador/a escucha activamente todas y cada una de sus palabras. Ayuda a crear una atmósfera de confianza. Sin embargo, el tutor debe recordar que debe proporcionar a la estudiante el tiempo necesario para reflexionar.
Enlaces para el auto-aprendizaje
- https://www.efrontlearning.com/blog/2016/10/guide-learners-needs-analysis.html
- https://www.skillbuilderlms.com/how-to-conduct-a-training-needs-analysis/